
Hoy es el cumpleaños de Luigi Russolo. Su carta/manifiesto de 1913 El arte de los ruidos (aquí podéis leer una traducción al inglés) es uno de los textos más influyentes en la historia de la música del siglo XX. En su texto, Russolo sostiene que en el mundo modenro, gracias a la invención de las máquinas, “el Ruido triunfa y reina soberano sobre la sensibilidad de los hombres” y sienta las bases para la transformación de la música en ruido, para la “afinación y regulación rítmica y armonica de la inmensa variedad de ruidos”. Durante los años que siguieron a la redacción del manifiesto y a través de la fabricación de una serie de máquinas a las que llamó Intonarumori, Russolo compuso una serie de piezas que están en el origen del noise. Composiciones como Despertar de una ciudad, Cena en la terraza del Casino, El aviador Dro, Máquina tipográfica o aquéllas de su hermano Antonio combinando máquinas e instrumentos tradicionales (Serenata y Coral) son los primeros ejemplos de música-ruido y han influido en músicos a lo largo de todo el siglo XX: Varèse, Antheil o Honnegger, entre los pertenecientes a las primeras vanguardias, o Pierre Schaeffer, Einstürzende Neubauten o Mike Patton, en la segunda mitad del siglo, han basado buena parte de su trabajo en los hallazgos de los Russolo.
Las máquinas Intonarumori fabricadas por Luigi Russolo fueron destruidas durante la Segunda Guerra Mundial, pero en las últimas décadas han vuelto a construirse algunas siguiendo sus diseños. Aquí podemos ver a Mike Patton (que ha compuesto y grabado una obra formidable en homenaje a Russolo, Panzo oltranzista: Musica de tavola per cinque, Tzadik 1997) manipulando algunas de estas reconstrucciones.