
La situación se deteriora con rapidez. Mahler sufre ahora un edema pulmonar y recibe dosis cada vez mayores de morfina. A pesar del dolor, el músico permanece tranquilo y consciente. Pasó la mayor parte del 16 de abril en una tienda de oxígeno que ayudara su respiración. La temperatura en Viena alcanzaba los 40ºC, lo que sólo emperoraba las cosas, pero durante el curso del día estalló una tormenta.
La edición vespertina del Neue Freie Presse informa de la salud de Mahler con gran detalle. El periódico enumera una larga lista de personajes importantes que se han interesado por su salud. Ofrece y también información sobre Das Lied von der Erde y sobre la Novena Sinfonía, aún sin estrenar, y a punto de ser publicadas. A pesar de las preocupantes noticias que llegan del sanatorio, “la ciudad entera espera que Mahler se recupere de esta terrible crisis a lo largo del verano y que disfrute de una vida plena a medida que su corazón recupera su fuerza”.
[Traducción del relato de Entartete Musik]