
Aproveché las semanas pasadas este verano en Helsinki para comprar discos de algunos de mis compositores favoritos finlandeses, a los que, hasta entonces, había escuchado sólo en archivos descargados de la red. Alguna versión que me faltaba de Kullervo y del Concierto para Violín de Sibelius, algún recital de Soile Isokoski, pero sobre todo obras de Magnus Lindberg y Kaija Saariaho. Sin embargo, dejé la ciudad antes de que el sello Ondine editara esta maravillosa recopilación de tres obras de la compositora finlandesa afincada en París. Ha sido leyendo varias listas de lo mejor de 2011 cuando he sabido de su publicación. Sólo por eso ha quedado fuera de la mía, ya que, desde que lo he descubierto, se ha convertido en una verdadera obsesión.
El Concierto para Clarinete es una obra de Saariaho compuesta en 2010 para el clarinetista finlandés Kari Kriikku (con quien escribió las partes solistas) y está inspirada en una serie de seis tapices flamencos que pueden verse en el Museo de Cluny en París conocidos como La Dama y el Unicornio. Cinco de los tapices representan los cinco sentidos y el sexto está dedicado a un misterioso sexto sentido representado con la expresión Á mon seul désir. Saariaho sigue la estructura de los tapices en un concierto dividido también en seis partes tituladas con los nombres de los cinco sentidos y el del último tapiz. La pieza exhibe el talento de la compositora para la creación de atmósferas ricas y densas, así como su sensibilidad para timbres y texturas.

Linterna Mágica (2008) es una pieza orquestal escrita por Saariaho a partir de las memorias homónimas de infancia del cineasta sueco Ingmar Bergman. La obra crea instantes que se suceden y desaparecen, que a ratos tienen el aspecto de reflejos, de sueños o de alucinaciones. Los miembros de la orquesta acompañan su interpretación con gritos y susurros que potencian ese carácter onírico de la pieza y que sirven de transición entre los humores contrastados que atraviesa. La música de Saariaho ha sido afín al cine de Bergman o de Tarkovski desde sus primeras obras orquestales y esta pieza hace explícito ese reconocimiento.
La última obra del disco es una serie de cuatro canciones a partir del poeta finlandés Eino Leino e interpretadas por la soprano Anu Komsi. Austeridad y melancolía son las dos notas dominantes en estas canciones.